"Temed la Vieja Sangre, Laurence. Por el dios que está por venir, temedla."
"Nuestra historia está grabada en la sangre. Bienvenidos a Yharnam, la metrópolis maldita, famosa por su terapia de sangre milagrosa que cura cualquier enfermedad, pero que esconde una terrible verdad..."
El colapso de Yharnam no ocurrió de la noche a la mañana. Fue el resultado de la ambición humana desafiando a fuerzas cósmicas que superan nuestro entendimiento:
Bajo la dirección del Rector Willem, un grupo de eruditos descubrió en las tumbas subterráneas de los Pthumerios una sustancia divina: La Vieja Sangre, perteneciente a los Grandes (seres cósmicos).
Laurence desafió a Willem y fundó la Iglesia, utilizando la sangre para curar a la población y ganar poder absoluto, desatando eventualmente la terrible plaga de las bestias.
Seres de múltiples dimensiones que operan en planos astrales. No son malévolos por naturaleza, pero todos ellos pierden a sus hijos y anhelan un sustituto, usando a los humanos como peones.
Un limbo atrapado en el tiempo creado por la Presencia de la Luna y sostenido por Gehrman, el primer cazador. Es el refugio donde los cazadores vinculados a la runa de la corrupción regresan tras la muerte.